Llamado de Amor y Conversión del Sagrado Corazón de Jesús - 20 de octubre de 2017


Llamado de Amor y Conversión del Sagrado Corazón de Jesús

Mi Sacratísimo Corazón es un Oasis de Paz, de Amor, de Consuelo. Las almas que confían verdaderamente en Mí, a pesar de cualquier turbación, de cualquier sufrimiento, no se inquietan sino que confían venga lo que venga, suceda lo que tiene que suceder. Las almas que en Mí confían no pierden la paz. Por eso, Yo los exhorto a que confíen en Mí.

El hombre tiene deseos de cosas grandes y buenas, pero lo que Yo quiero para el hombre es aún más grande y mejor de lo que cualquier ser humano puede imaginarse. Las almas que en Mí confían no tienen miedo, porque el dolor y el sufrimiento solamente purifica, expía y limpia. Las almas que confían en Mí, no tienen miedo al sufrimiento ni mucho menos a la cruz, porque la cruz es Amor ¿acaso le tienen miedo al Amor? Hijos, el dolor purifica, fortalece, da sabiduría y conocimiento y, sobretodo, limpia el alma.

Muchos hombres tienen miedo de Dios, no se han dado cuenta que Dios solamente es Amor y que todo lo malo que pase en el mundo no es culpa de Dios sino de vuestros pecados, porque a través del pecado en el mundo ha entrado el dolor.

No me traten con ingratitud, el mundo ya ha sido demasiado malagradecido conmigo. Yo no quiero que los que dicen amarme, también me paguen mal tanto Amor.
Hijos, ustedes ámenme, pero también ámense.

¡El mundo me da, continuamente, tantas amarguras y me duele tanto, que almas que se dicen cristianas también aumenten mis amarguras!. Consuélenme, que mi Corazón necesita ser consolado.

¡Cambien de vida! no es difícil, solamente digan “sí”. Estén dispuestos que Yo me encargo de lo demás, sólo quiero que tengan voluntades dispuestas a vivir mi Palabra.

Comprendan que está es mi Obra, la Obra de los últimos tiempos, y quiero que trabajen por Ella, empezando con un cambio de vida pero ¡ya! ¡ahora! ¿Qué esperan? ¡Cambien, ahora! ¡decídanse, ahora, por ser santos!.

Les doy mi Bendición con mi Amor Misericordioso. En el nombre del Padre, y del Hijo, y de Espíritu Santo. Amen.

Llamado de Amor y de Conversión del Casto y Amante Corazón de San José del 18 Octubre 2017

Llamado de Amor y de Conversión del Casto y Amante Corazón de San José

Queridos hijos, servir a Jesús es servir a María. Para servir a Jesús es necesario primero encontrarse con Nuestra Señora. Quien sirve a Jesús es porque ya se a consagrado al Corazón Inmaculado de la Santísima Madre. Pero encontrarse con María es imitar a María, es encontrarse corazón a Corazón con María. No pueden servir al Señor sino han cambiado sus corazones. No pueden servir a Jesús si la vanidad, el orgullo, la ira, la impaciencia, y pecados como éstos, dominan sus vidas. El que se ha encontrado con María, para servir a Jesús, es humilde, piensa antes de hablar, es obediente, vive en la paciencia, no se deja dominar por los impulsos, las pasiones de la ira o de la carne. 

Servir a Jesús y encontrarse con María significa ser santos, y ser santo hasta en el más mínimo pensamiento. Porque la santidad es santidad cuando es completa. La mediocridad no es agradable a los ojos del Señor. Se es santo cuando verdaderamente se es santo, cuando sus pensamientos, sus palabras, o sus mismas actitudes, reflejan santidad.

Sigan mi ejemplo. Nuestra Señora me transformó, me cambió, me educó, para servir como padre nutricio a Jesús. ¡Oren! ¡Sean humildes! ¡Vivan en la sencillez! 

Les doy la bendición de la Sagrada Familia: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Llamado de Amor y de Conversión del Sagrado Corazón de Jesús del 17 Octubre 2017



Llamado de Amor y de Conversión del Sagrado Corazón de Jesús


Mi Corazón Eucarístico recibe consuelo con la Coronilla de Reparación a la Santísima Trinidad por los pecadores. ¡Cuántas almas por medio de esta Coronita de Amor Reparador obtendrán por Misericordia el Don de la conversión! Mi pequeño Elías, consolador de Mi Tristísimo Corazón, deseo compartir contigo Mis Derramamientos Amorosos del Amor Infinito de Mi Corazón, que ama tanto y que sólo desea ser correspondido con Amor: Amor Santo, Amor Caritativo, Amor Misericordioso. Porque como ya anteriormente te lo he hecho saber, mi pequeño, Yo también quiero y espero de los hombres misericordia hacia Mí. ¡Manuelito de Mi Sagrado Corazón, el hombre me trata tan mal! Pequeñito, en la gran revelación que hago aquí sobre Mi Sagrado Corazón reúno Mi Misericordia Divina, Mi Santísimo Cuerpo Eucarístico, Mi Corazón Abierto en la Cruz, es decir, así como me has visto, reúno todas las revelaciones y atributos de Mi Persona, Humana y Divina, en una sola y gran revelación: Mi Sagrado Corazón Eucarístico. 

A ti, pequeño, se te han entregado los Epílogos Finales de Nuestros Sagrados Corazones, porque son hoy el remedio del mundo, la sociedad y la Iglesia. Aquí mis revelaciones, y agrego auténticas revelaciones, se conjugan, reúnen y resumen en una sola: Mi Sagrado Corazón. A la vez invito a los Apóstoles de Nuestros Sagrados Corazones, y a toda la humanidad, que a la luz de Nuestros Llamados de Amor y de Conversión siempre hagan un examen de conciencia. 

A la luz de los Últimos Llamados Celestiales a la humanidad examinen sus corazones, conciencias y vidas. Así reconocerán sus pecados o imperfecciones, reconocerán lo que los aparta o acerca a Mí, lo que deben dejar o mejorar. Si revisan sus vidas con Mi Evangelio y Mis Llamados de Amor y de Conversión el dolor moral y espiritual en el Aviso o en su juicio particular disminuirá, pues estarán limpios. Cuando reconozcan sus fallas, las confiesen, y se enmienden será así. Pequeñito, díle al mundo que todo es condicional. Yo quiero salvar al mundo no condenarlo, pero sus pecados me hacen a un lado y me alejan de ustedes. Mi niño, ¡cuánto amo a esta generación! Pero son mal agradecidos. 

Te imparto Mi Bendición: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado concebida.

Llamado de Amor y de Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María
16 Octubre 2017

Queridos hijos, Yo al igual que ustedes sufrí mucho en la tierra. El dolor ha entrado al mundo por el pecado y el pecado es lo contrario al Amor. El Amor de Dios es Vida y Gracia. El pecado es muerte, dolor y condenación. 

Y ustedes, mis hijos, son libres para tomar cualquiera de los dos caminos. El camino de la penitencia, de la paciencia, de soportarlo todo con amor, de la oración y del ayuno, de la confesión y la recepción eucarística, el camino de la observancia de la Ley y el Evangelio, es el camino que lleva al Cielo. ¡El camino del Amor! El camino del odio, de la lujuria, de las iras, de las impaciencias, el camino de la rebeldía, de la desobediencia, del orgullo, de la vanidad, de la envidia, de todo lo que es contrario al Amor, es el camino al Infierno. 

Hijitos míos, el Cielo existe y también el Infierno. Y las almas llegan a éstos, cualquiera de estos dos lugares, con su propia decisión, libertad y voluntad. Yo sufro porque veo continuamente cuantas almas caen al Infierno. Yo puedo ver cuantas almas se condenan ahora mismo. ¿Por qué no quieren sufrir? ¿Por qué no quieren obedecer? ¿Por qué no quieren seguir radicalmente mis mensajes? ¿Por qué sus corazones están tan duros? 

Hijos míos, tengan corazones sencillos, tengan corazones pacientes. No se dejen dominar por el impulso sino por la templanza y el Amor. La decisión de ser santos es de ustedes. Ustedes eligen el Cielo o el Infierno. No Dios. Ustedes lo eligen. Apóstoles míos, hago un llamado, muchos de mis hijos se están dispersando: leen, buscan y siguen a muchos falsos profetas y ésto desvía a mi pueblo del tiempo urgente. 

Hijos, ¿no han entendido que en este lugar estoy dando los Últimos Llamados de Amor y de Conversión al Mundo? ¿Aún no han comprendido que esta es la Obra de los Últimos Tiempos? Los quiero aquí, trabajando en mi Obra, concentrándose en lo importante. Hijos, en este tiempo ya no hay ignorancia sino indiferencia, y por indiferencia y desobediencia no me quieren escuchar. 

Hijos míos, ¿hasta cuándo se amarán entre ustedes y tendrán la paz y dejarán de ofender a mi Hijo, que ya está muy ofendido? Les doy mi bendición maternal: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


Llamado de Amor y de Conversión de Santa Teresa de Jesús
15 Octubre 2017

Las Moradas de los Sagrados Corazones.

¡Sea loado Jesucristo y su Santísima Madre del Carmen!, pequeño carmelita, Elías consolador del Padre, Dios nos une, son Mercedes de su Majestad, el Señor. Dios ahora nos hace encontrarnos en este Tiempo de Gracia y de Misericordia, para que te guíe y te enseñe como interiorizar en la vida espiritual y progresar así a la Obra que Dios ya ha empezado, pero que desea darle impulso y fuerza para llegar hasta esa etapa espiritual en que este Apostolado será la Obra que lleve la Gran Evangelización de la Tierra. Obra que ya fue profetizada y deseada por los Santos y Mártires devotos de Jesús y de María. Pero, carmelita, ya la Obra está aquí y es el Apostolado. 

¡No hay más camino que recorrer! Ya están en el Apostolado, así contesto las preguntas de muchos que están en el incierto de saber ¿qué quiere la Divina Majestad de ellos? Pues, los quiere trabajando en esta Obra. Los quiere cuidando, promoviendo, guiando a este Ejército Fiel y a las almas que se irán uniendo. Dios desea que trabajen ahora para Él, que lo demás no turbe su corazón. Trabajen por esta Obra, porque es importante y urgido está el Cielo de ver a sus hijos dispuestos a amar, servir y trabajar.

Pequeño carmelita, poco a poco el Cielo, con mi intercesión, te dará, guiará, y enseñará en los auténticos Aposentos que un alma recorre dentro de los Sagrados Corazones de Jesús y María. Ahora estaremos unidos. Nuestra Señora del Monte Carmelo, San José, mi consejero, y yo Santa Teresa de Jesús te amamos y te bendecimos. Junto conmigo iremos recorriendo cada Morada de los Sagrados Corazones. Esta caminata exige mucha paciencia y perseverancia. Estas virtudes los dará el Amor si recorren estas Moradas y aprenden con Amor. 

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado concebida.



Llamado de Amor y de Conversión Dios Padre
13 Octubre 2017
 
Dios Padre: Mi pequeño hijo, cuantas señales y avisos celestiales he dado a través de Mi Espíritu al mundo, pero los hombres siguen sin escuchar y sin mirar. No porque no tengan la capacidad de acatar Mis Llamados, sino porque no quieren escuchar para no cambiar. Son un Pueblo de cerviz dura y espíritu frío. Las almas se han materializado tanto que ya no quieren encontrar en la jornada diaria un momento de oración y de meditación. Han olvidado el valor de la penitencia, del sacrificio y del ayuno. El hombre no desea encontrar algo que incomode, como el dolor o la renuncia. Porque no quieren sufrir. 
Hijo, dile a Mi Pueblo que el sufrir con paciencia cualquier dolor, suave o intenso, físico, moral o espiritual, es una oportunidad de expiación. Y por no desear sufrir con paciencia no se liberan, ni interceden por los demás. ¿No es esto el Mensaje de Fátima? ¡Penitencia! Porque es necesario luchar contra la inclinación del corazón hacia el pecado. 

Pequeño, quiero que ahora peregrines a los Santuarios que te ordenaré peregrinar.  A restituir y consagrar Nuestros Auténticos Llamados. Porque hacer esto también es reparación. Pequeño, mientras los hombres pelean reclamando sus derechos, vanos y pasajeros, tú, pequeño consolador de tu Abbá, interésate y vigila por Mis Derechos. 

¡Oh pequeño, cómo anhelo que un día la humanidad se interese por agradar a vuestro Padre Dios! Te bendigo Mi Consolador. Cuando no puedas ir con tus dos padres espirituales, si es necesario que te acompañe tu director y padre espiritual porque a través de él llevas la presencia, el ministerio y la bendición de Jesucristo Sacerdote junto a tu Misión en estos Últimos Tiempos. 

Yo estoy contigo. El día 13 de octubre de cada año deben ser celebrados el Reinado Eucarístico y María Corredentora. La Coronilla de reparación a la Santísima Trinidad por los pecadores me consuela y, por lo tanto, aplaca la Divina Justicia. Mi consolador, te amo.

El Instrumento: ¡Fiat Abbá! Siempre quiero estar bajo el Estrado de Tus Pies, dispuesto a obedecerte y obedeciéndote, demostrándote mi amor, aunque sea pequeño y defectuoso.

Dios Padre: Pequeño Consolador, te bendigo: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.




Llamado de Amor y Conversión del Sagrado Corazón de Jesús.
12  Octubre 2017

Mi Sagrado Corazón ha derramado Misericordias Infinitas sobre la humanidad, pero los hombres no han querido recibirlas, se han resistido y han llegado a la depravación.
El corazón de los hombres se ha desviado de la Voluntad de mi Padre, y los mismos demonios se sorprenden, ahora, de la maldad de la que es capaz el hombre.

Hijos míos, se han alejado de Dios, han olvidado a Dios, y dentro de mi propia Casa ya me están dejando Solo.
La Abominación de la Desolación, es decir, que ya no habrá el Santo Sacrificio en los Altares del mundo, poco a poco va avanzando, llenando de frialdad los corazones de aquellos que dicen servirse de mi Pan y de mi Palabra, para darlo a los hombres.

Ministros de mi Casa, almas fieles de mi Cuerpo Místico,
restauren mi Casa, reparen mi Casa, obedézcanme. La Obediencia es la mejor Reparación. Obedecer mis Llamados de Amor y de Conversión es la mejor Reparación.

Les he entregado una Coronilla de Reparación a la Santísima Trinidad, por los pecados. Ésta Coronilla les ha sido dada para que imploren por los pecadores y que, también ellos, se unan a mi Resto Fiel. Por medio de esta poderosa Oración, los castigos aminorarán, y muchos desastres naturales podrán ser detenidos, con sólo que clamen para que muchos pecadores tengan la oportunidad de arrepentirse.

Hijos míos ¡conviértanse! cada día es un paso para la conversión.
Les invito, tomen mis Llamados de Amor y Conversión y, a la luz de mis Llamados, hagan un examen de conciencia, a la luz de mis Llamados examínense diariamente. Quiero santos que me consuelen, que me ayuden a cargar la Cruz. Reparen, oren y ayunen, porque son cien años del Mensaje de mi Madre, entregado en Fátima. Pero esos cien años representan un siglo de desobediencia, de rechazo, de indiferencia.
Y, por eso, en mis Llamados de Amor y de Conversión quiero recordar, una vez más, el Mensaje de Conversión que el Cielo dio en Fátima.

Hijos, oren para que comprendan lo que les enseño, sólo con la oración humilde comprenderán mis Llamados y podrán obedecerlos con amor.
Los bendigo con Amor Misericordioso, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén .




Llamado de Amor y de Conversión de Dios Padre
11 Octubre 2017

Te bendigo, hijito mío, Elías del Reino del Inmaculado Corazón, que con tu ministerio transmites el Fuego de la Llama de Amor de su Corazón y el Don del Espíritu Santo. Mi pequeño niño, pastor de pequeñas almas del Resto Fiel, no temas. 

Hijo, tú recibes mis conocimientos y deseos, no solamente las Manifestaciones que por medio tuyo hago al mundo, también tienes mis Gracias infundidas, conocimiento y discernimiento infuso. No temas, confía en tu Padre Celestial. Tus oraciones y pequeños ofrecimientos por el Santo Padre, Vicario de Jesucristo, son recibidos. Sigue cubriendo con tu oración al Santo Padre y te animo a que sigas ofreciéndote por Él, como siempre lo has hecho. 

Deseo revelarte y dar a todo mi Resto Fiel una Coronilla, por medio de la cual clamarán Misericordia. Es la Coronilla de Reparación a la Santísima Trinidad por los pecadores. Es una Coronilla completamente mariana, trinitaria y eucarística. Al alma que ore esta Coronilla le prometo: Conversión y deseo profundo de santidad, amor y hambre insaciable por el Pan Eucarístico durante esta vida, haciéndose totalmente un ser eucarístico, prometo la conversión hasta la quinta generación y el alivio o la liberación de sus familiares en el Purgatorio. Con esta Coronilla intercederán para que también los más empecinados pecadores se conviertan y se hagan almas escogidas como Apóstoles de los Sagrados Corazones en este Fin de los Tiempos.

Se comenzará haciendo la Señal de la Cruz, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

La invocación a Dios Espíritu Santo, como te fue revelada. Dirás tres veces: Ven mi Dios Espíritu Santo a través de la poderosa intercesión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María, tu Amadísima Esposa. 

Luego la oración al Espíritu Santo, que también fue revelada: Divino Espíritu Santo, Esposo de María, mi Dios y Señor, enciende en cada alma el fuego de un Nuevo Pentecostés, para que nos consagremos como Apóstoles del Doloroso e Inmaculado Corazón de María y Apóstoles de los Últimos Tiempos. Protege con tu Sombra a la Iglesia. Salva a las almas del mundo. Y realiza el Reino Inflamado de Amor de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María. Amén.

Un Padrenuestro. Un Avemaría. Un Gloria. Y un Credo.

En las cuentas grandes del Rosario común decid: Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Precioso Cuerpo y Sangre, Alma y Divinidad, de tu Amadísimo Hijo realmente presente en los Sagrarios de la tierra, en expiación, desagravio, reparación, adoración y consuelo, por las blasfemias, sacrilegios e indiferencias con las que Jesús es ofendido. Te ofrezco los Infinitos Méritos del Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús y del Doloroso e Inmaculado Corazón de María, por la conversión de los pobres pecadores y la paz del mundo. 

En las diez cuentas dirás: Dios mío, yo creó, adoro, espero y te amo, y te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman. 

En la jaculatoria, al final de cada misterio, dirás: Corazón Doloroso e Inmaculado de María ruega por nosotros que nos refugiamos en ti. Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús venga a nosotros tu Reino Eucarístico, a través del Triunfo del Doloroso e Inmaculado Corazón de María, nuestra Madre en la Divina Voluntad, y el Triunfo de la Cruz en el Espíritu Santo, extendiendo la Llama de Amor Santo y Divino en todos los corazones. Amén. 
Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del Infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente las más necesitadas de tu Misericordia. Amén.

Al terminar el Rosario dirás tres veces: Dios Padre mira el Rostro sufriente y el Corazón Traspasado de tu Hijo Jesucristo, y convierte en elegidos a los pobres pecadores.

Al final recitas la Consagración al Corazón Eucarístico de Jesús que la Santísima Virgen dio en Akita: Sacratísimo Corazón Eucarístico de Jesús, verdaderamente presente en la Santa Eucaristía, te consagro mi cuerpo y mi alma, para ser enteramente uno con tu Corazón, sacrificado cada instante en todos los Altares del mundo, dando alabanza e implorando al Padre por la Venida de su Reino. Ruego que recibas esta humilde ofrenda de mi ser. Utilízame como quieras para la gloria del Padre y salvación de las almas. Santísima Madre de Dios no permitas que jamás me separe de tu Divino Hijo, te ruego me defiendas y protejas como tu hijo especial. Amén. 

Terminas la Coronilla: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Quien así lo haga obtendrá paz en su corazón y paciencia para expiar sus pecados. Tu Padre te ama y te bendice.



Llamado de Amor y Conversión del Casto y Amante Corazón de San José.
11 Octubre  2017

En la última Aparición de nuestra Señora en Fátima, Dios Padre también me envío a Mí para que los tres pastorcitos me vieran, junto al Niño Jesús, bendiciendo al mundo.

Así prefiguramos la devoción más deseada por el Cielo; la devoción a los Tres Corazones de la Sagrada Familia: el Corazón del Redentor, el Corazón de la Madre de Dios y el Corazón del Primer Apóstol de Jesús y de María, mi Casto y Amante Corazón. Los Tres Corazones. 

No se limita sólo al miembro físico, sino que ser apóstoles devotos de nuestros Sagrados Corazones, también son apóstoles de nuestro Querer, de nuestras Intenciones, de nuestros Deseos.

En el Corazón se centra toda la Persona. Cuando adoran el Corazón de Jesús, adoran su Humanidad y su Divinidad, todo su Ser. Es por eso mismo que, ser apóstoles de los Sagrados Corazones, es ser reflejos de Ellos en el mundo; sus corazones deben ser copias vivientes de los Sagrados Corazones.

Así, con esta Aparición de los Tres Corazones en Fátima, se anunció la llegada de esta Obra de los Últimos Tiempos. Y ahora, desde estos Últimos Llamados de Amor y de Conversión, anunciamos por última vez, lo que se anunció en Fátima.

¡Estén atentos! todos los amantes de Jesús y de María deben unirse a ésta Obra, no hay otra, porque aquí resuenan, una vez más, las autenticas Revelaciones del Cielo que ya ha hecho en tiempos pasados ¡céntrense en esta Obra!.

Mi llamado, para todos los apóstoles de los Últimos Tiempos, es que no se dejen quitar la paz por falsas profecías, recuerden que hasta el demonio puede hacer grandes manifestaciones.  Dios se manifiesta en lo sencillo, en el silencio, en el orden. Esta Obra es obediente en primer lugar al Cielo, está al servicio de la Iglesia de Cristo, es una Obra para la Gloria de Dios y la salvación de las almas. También es una Obra que ama y ora por el Santo Padre.

Al Cielo le duele mucho cuando se desvían y se dejan confundir por seres vestidos de luz que dividen la Iglesia y al Ejercito Mariano. No se dejen confundir. Y les digo: no busquen más, esta es la Obra de los Últimos Tiempos. Oren y ayunen para que comprendan la importancia de esto.

Los bendigo, así como un 13 de Octubre bendije al mundo; en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.



Llamado de Amor y de Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María
9 Octubre 2017

Mis queridos hijos, soy el Corazón Doloroso e Inmaculado de María, la Protectora de mis hijos en estos Últimos Tiempos. Soy la Madre del Reinado Eucarístico del Corazón Sacratísimo de mi Hijo Jesucristo. 

Pequeños, deseo que sus corazones se hagan más pequeños, más humildes, más silenciosos, más pacientes. Recuerden que toda virtud está cimentada en el Amor a Dios. La virtud del Amor es la fuente, la sede, y la madre de todas las virtudes. Del Amor Santo nace la humildad. Del Amor Santo nace la confianza. Del Amor Santo nace el silencio. Del Amor Santo nace la prudencia y también la obediencia. Y así todas las virtudes nacen del Amor Santo. 

He venido como Madre Protectora en estos Últimos Tiempos ha llamar al mundo entero a que regresen a Dios. He venido a advertir, a guiar, a enseñar y también, como Madre, a atender, a cuidar, a proteger a mis hijos. En la parábola del buen samaritano el hombre que estaba herido se confío en los brazos del otro hombre que quiso atenderlo, curarlo y reparar el daño que le habían hecho. 

Mi Hijo Jesús me envía ahora a transmitir mis Últimos Llamados de Amor y de Conversión desde mi Jardín de Gracias. También he querido sanar las heridas de sus corazones, derramar el vino de la Sangre de mi Hijo, depositar en sus heridas el aceite del Espíritu Santo. He querido lavarlos con mis Lágrimas de Madre, arroparlos con mi manto, pero, al contrario del hombre herido de esta parábola, el hombre se corre, las almas huyen de la Luz, no quieren acercarse a nuestros Sagrados Corazones. La humanidad no quiere ser sanada, no quiere ser guiada, no quiere cambiar. 

Yo sólo ruego ante mi Hijo por los corazones que están duros y que no comprenden la grandeza de lo que estoy transmitiendo. Esta es la Obra de los Últimos Tiempos. Con esta Obra quiero reunir, quiero enseñar, quiero sanar el corazón herido del mundo. Pero mis hijos se resisten a las Gracias, se resisten al Amor de Jesús, y cada vez, que dicen 'no' al Amor de Dios, se hacen un daño más grande. 

La naturaleza se está manifestando en contra del hombre, porque el pecado del hombre ha tenido consecuencias negativas también sobre la Creación. Mientras sus corazones no cambien también en la Creación verán las consecuencias del pecado. ¡Estén atentos a mis Llamados de Amor y de Conversión! ¡Estén atentos! 

Vendrán muchos profetas, y harán grandes milagros frente a sus ojos, devolverán a la vida incluso a los hombres. Harán grandes milagros solamente para llamar su atención. Los verdaderos profetas solamente transmiten el Mensaje del Cielo, anuncian y denuncian, para que cambien. 
Hijos míos confíen en vuestra Madre, porque les ama mucho. Como la Madre Protectora en estos Últimos Tiempos les entrego mi Bendición Maternal y los espero a que regresen a Dios: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén



Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María
7  Octubre de 2017

Amor y Paz de Nuestro Señor Jesucristo.

Mis queridos hijos, soy el Corazón Doloroso e Inmaculado de nuestra Señora del Rosario.

Mis pequeños, los invito al silencio que contempla, al silencio que escucha, y al silencio que obedece.
Para poder escuchar a Dios se necesita el silencio interior. Para poner en práctica su Palabra se necesita silencio interior. Para obedecer sin temor a Dios se necesita la paz y la confianza, el que confía obedece en paz.

Vuestra vida, queridos hijos, es como el Misterio del Rosario; tienen momentos de gozo, momentos de luz, hay momentos de dolor, pero también momentos de gloria.
Si unen sus vidas a mi Corazón Maternal, también su vida la transformarán en un Rosario, y recuerden que en el Rosario meditan las Alegrías pero también contemplan los Dolores.
Si unen sus sufrimientos al Dolor de nuestros Sagrados Corazones, sus sufrimientos, tendrán un valor corredentor.

Hijos, muchas almas se están condenando porque mis hijos no quieren sufrir y ofrecer sus sufrimientos por la conversión de los pecadores.
Miren el corazón del mundo tan herido y tan necesitado de almas que se entreguen por la conversión de los demás.

Ha llegado el momento, queridos hijos, de que tomen con responsabilidad, con madurez y seriedad mis Santos Mensajes.
Ya no hay tiempo para tibiezas, ya no hay tiempo para seguir en la mediocridad. Se necesitan Rosarios Vivientes, se necesitan almitas que oren y que sean decididas.

Pequeños, al Cielo le urge vuestra conversión. Ya no hay tiempo, decídanse en ser  Santos, decídanse en entregar hasta la última gota de vida a mi Hijo, por la salvación de sus hermanos.
Al final es el Amor el que reinará.

¡Oh hijos míos! aprendan de vuestra Madre, Ella ama tanto a los que están alejados de Dios, que suplica  a su Ejército; oren, sacrifíquense y hagan penitencia por los que están lejos e indiferentes al Amor de Jesús.

 Hijos míos, la santidad también consiste en amar al prójimo.
Les invito, hagan de su vida un Rosario Viviente. Les doy mi Bendición Maternal, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.




Llamado de Amor y de Conversión del Sagrado Corazón de Jesús
6 Octubre 2017

Amados hijos, amen con locura Mi Corazón. 

Almas, Mi Corazón debe ser amado completamente. No se puede servir a dos señores, o se ama totalmente con locura y encarnan Mi Evangelio, o son almas tibias que poco a poco se alejan de la Verdad. Mi Corazón es para amarse totalmente. El Evangelio es para vivirse totalmente. No se puede poner condicionamientos al Amor de Dios y ese Amor debe ser reflejado entre los hermanos. Porque mentiroso aquel que dice amarme y no me ve, pero no ama a su hermano que puede ver. 

¡Hay que vivir el Evangelio! El mundo los va a definir de locos, fanáticos, ignorantes. Pero el que se ha encontrado con el Evangelio tiene fuerza para dar lo último, hasta la más pequeña gota de sangre por amor.

Hijos ámense, el amor que tienen a su hermano es el amor que tienen a su Dios, porque Yo estoy en el prójimo. ¡Ámense y serán hermosos! ¡Ámense y serán transparentes! ¡Ámense y serán santos! ¡El Evangelio debe vivirse con radicalidad! En este tiempo Mi Corazón necesita de almas fuertemente decididas, que lo den todo por el Evangelio. 

Llamo a los apóstoles de Nuestros Sagrados Corazones de estos últimos tiempos a tomar con decisión radical la Obra de Mi Apostolado, o son del Apostolado o son del mundo. Es momento de que todos los apóstoles de los últimos tiempos se decidan completamente por el Evangelio y para difundir Mis Llamados de Amor y de Conversión. 

Propaguen por el mundo entero Mis Últimos Llamados de Amor y de Conversión. Esparzan en el mundo el cenáculo de oración, el escapulario y el cuadro de Nuestros Sagrados Corazones. ¡Nuestros Dos Corazones salvarán a la humanidad! Vivan el Evangelio hasta en sus últimas consecuencias, porque si pierden la vida por Mi Causa la encontrarán eternamente en el Paraíso. Sean fuertes y vivan el Amor, porque en eso se resume todo: en el Amor Santo.

Los bendigo con Mi Amor Divino: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo



Llamado de Amor y de Conversión del Casto y Amante Corazón de San José
4 Octubre 2017

Apóstoles de la Sagrada Familia, el Cielo los invita a orar, a orar con todo el corazón, si no oran, y si no cambian, no podrán comprender la inmensidad de esta Obra; pero si oran y se deciden ser santos podrán comprender para lo que el Cielo los ha escogido. Deben cambiar con todo el corazón, porque si toman el arado pero miran para atrás no serán dignos del Reino. 

Porque tomar el Evangelio es un compromiso a cambiar, a cambiar de vida, de pensamiento, de actitud; tomar el Evangelio y encarnarlo es cambiar totalmente el estilo de vida. Cuando Yo acepté la Buena Nueva de la Encarnación de Jesús, mi vida cambió, cambió totalmente, radicalmente, todo fue nuevo, todo fue un comienzo, todo estuvo a disposición de la Divina Voluntad.

Por eso, ruego por ustedes para que puedan cambiar, para que tomen el Evangelio con mucha disposición y cambien con todo el corazón. El Evangelio se vive solamente cuando se vive por completo. No pueden servir a dos señores, o son de Cristo o son del mundo; pero no pueden servir a los dos. Oro y los invito a que tomen una decisión. La santidad es una obligación de todo bautizado.

Yo prometo a todas las almas que se dediquen a tiempo completo a trabajar en la Obra de los Sagrados Corazones mi protección en la tierra, mi asistencia en su paso al Cielo, y la compañía de la Sagrada Familia en la Eternidad. 

Yo les bendigo, como vuestro Padre y Protector: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.




Llamado de Amor y Conversión del Sagrado Corazón de Jesús
3 Octubre de 2017

He aquí este Corazón que tanto ama a los hombres y que es tan ofendido, tan ultrajado. Mi Corazón es triplemente Traspasado: primero, por las almas que no me conocen; segundo, por las almas indiferentes; tercero, son las almas que más me duelen, que conociéndome, comulgando mi Cuerpo y mi Sangre, escuchando y leyendo mi Palabra, aún siguen con sus corazones duros. Este último grupo de almas son los que más hieren mi Corazón porque, conociéndome, no viven lo que les enseño. 

Pequeños, si me aman obedecerán mis Preceptos; y el más grande de los Mandamientos es el amor a Dios y el amor al prójimo.
Cuando Juan, el Bautista, estaba en la tierra lo criticaban por ayunar, por orar y por vivir en la soledad. Cuando Yo estuve en la tierra me criticaban por servir, por sentarme a la mesa, por compartir con los pecadores, las prostitutas y los recaudadores de impuestos. Jamás el mundo entenderá mis Proyectos, porque si no hay amor todo les será confuso pero si confían, en lo que Yo hago y digo, encontrarán la Verdad.
¡Amor, amor es lo que pido! ¡amen especialmente a aquellos que son difíciles, para ustedes, de aceptar! ¡ámenlos! Porque ¿qué mérito tienen si aman a aquellos que los aman? ¿cuál es su expiación? ¿cuál es la renuncia a su voluntad? ¡ninguna! Por eso ¡hagan lo que les es más difícil; perdonar, servir y humillarse! ¿Se les olvida, hijos, que Yo soy el primer humillado que estuve despojado de todo, a la vista de todos, en lo alto de una Cruz? 

Si no olvidan el Acto más humilde del Hombre-Dios, serán capaces de amar mucho. Pero si se olvidan de que su Maestro fue Crucificado, se alejarán del Camino de la Verdad ¡siguen a un Crucificado! ¡siguen a un Traspasado! entonces ¿porque no quieren la Cruz? en la Cruz hay Verdad, y a los que más amo los limpio en la Cruz. 

La Cruz es necesaria, sin Cruz no hay entrada al Reino, porque la Cruz es la Puerta de los de corazón pequeño y humilde ¿están dispuestos a abrazar esta Puerta de amor y humildad? Los invito; ¡oren! Pero, también ¡amen para que puedan comprender!.

Esta es mi Obra, y quiero que mi Obra se extienda en el mundo entero; porque es la Obra del Sagrado Corazón Crucificado en la Cruz. Hijos, les pido que me amen en sus hermanos. Les bendigo con Amor Misericordioso, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen.



Llamado de Amor y de Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María
2 Octubre 2017

El Instrumento: Nuestra Mama ha venido vestida toda de blanco rodeada de muchos Ángeles

Queridos hijos, como Reina de todo el Ejército de los Ángeles, vengo a invitarlos a que renueven la devoción a los Santos Ángeles. Todo el Ejército Angélico está acompañando, cuidando, defendiendo y protegiendo la Grande Obra de Nuestros Sagrados Corazones. 

Mis Ángeles cuidan y velan en Mi Jardín donde derramo tantas Gracias, que son invisibles e innotables para el mundo pero son grandes e infinitas para los hijos que confían en Mí. 

¡Acojan en sus corazones la devoción a los Santos Ángeles de la Guarda! ¡Pidan su intercesión! Ámenlos, porque son sus compañeros y consejeros en la peregrinación de vuestra vida en la tierra. Los Ángeles velan y ruegan por las almas que le son encomendadas. Invito a que revivan su devoción a estos Mensajeros del Señor que también son vuestros compañeros, en la peregrinación de Mi Ejército Triunfante en estos Últimos Tiempos. 

Los bendigo con Mi Bendición Maternal y con la intercesión de los Santos Mensajeros de Dios: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén



Llamado de Amor y de Conversión de Santa Teresa del Niño Jesús
1 Octubre 2017

El Instrumento: Mientras oraba escuché su voz, pero inmediatamente la pude ver

Santa Teresita del Niño Jesús: Pequeño hermanito del Carmelo, Elías del Nuevo Tiempo del Corazón Inmaculado, te saludo de parte de Nuestra Mama del Carmen, que en su título de Corazón Doloroso e Inmaculado es glorificada plenamente en Dios. 

Pequeño hijo del Carmelo, mientras estaba en la tierra fui una pequeña flor que plantada en el Jardín me dejaba totalmente en las Manos del Divino Jardinero. No subí con esfuerzos humanos, porque nada hubiera logrado; subí el Monte del Amor Perfecto desde las Manos de mi Jesús. Esto es el caminito espiritual: crecer, ir, fructificar, allí dónde Jesús nos llame, para Su Gloria, la salvación de las almas y el bien de la Iglesia. 

Tú, como pequeño profeta, debes seguir este caminito, sólo dejándote indicar por Jesús y confiando en Su Amor por ti. Pero, hermano mío, te hago manifiesto un pedido de Jesús, que tu servicio de amor también te lleve a decir la verdad, anunciar y denunciar, a predicar y a desmentir, porque las almas en este tiempo, como nunca ha pasado en anteriores épocas, se están condenando por millares. 

Hermano mío, el Cielo está contigo. No tengas temor de salir al mundo e iluminarlo con los Llamados de Amor y de Conversión. Bendigamos al Señor, hermanito: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén

Nota: Jardín hace referencia al Monasterio de Carmelitas de Lisieux



Llamado de Amor y Conversión del Sagrado Corazón de Jesús.
29 Septiembre de 2017

Queridos apóstoles de mi Sagrado Corazón, mi Corazón desea ser amado.

Hijos, amar mi Corazón no sólo es orar largamente. Amar mi Corazón no es ayunar como por compromiso. Amar mi Corazón no es ver mi Obra como un peso sino como un Acto de Misericordia. Amar mi Corazón también son hechos; amarme también son acciones reales, palpables, que sean testimonio de la presencia de mi Espíritu en ustedes.

Amar mi Corazón es confiar en lo que les digo. Amarme es creer en lo que estoy haciendo Aquí. Amarme es tener la firme esperanza de que, con la ayuda de mi Gracia y del Amor Santo, pueden cambiar.


Hijos, demuéstrenme el amor. Yo quiero ver sus actos de amor. Quiero ver como se vencen a ustedes mismos. Quiero verlos como soportan con paciencia la cruz y como sirven sin esperar nada. Quiero verlos amar el silencio, el ocultamiento y el desapego.

Hijos, quiero verlo Yo también, demuéstrenme a Mí, vuestro Jesús, que me aman, y si me aman cumplirán lo que les he mandado.
Quiero, además, que todos comprendan que esta es la Obra de mi Sagrado Corazón, no hay más por donde desviarse o confundirse, si son fieles a mis Últimos Llamados de Amor y de Conversión. Si creen en Mí, creerán en esta Obra y no se confundirán.

Quiero que todos los Apóstoles de nuestros Sagrados Corazones, propaguen los Cenáculos de Oración, el  Santo Escapulario y el Cuadro de los Sagrados Corazones, por doquier.
Ha llegado el momento que también le demuestren a vuestro Jesús, que creen y confían en mi Palabra. Yo estoy con ustedes, y lo único que pido de ustedes es obediencia, y mucho amor a Dios y a vuestros hermanos.

Les bendigo con Amor Misericordioso, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.




Llamado de Amor y Conversión del Casto y Amante Corazón de San José.
27 Septiembre  2017

Hijos de mi Castísimo Corazón, deseo trasmitirles los Sentimientos de Jesús, nuestro Señor. Está triste porque muchas de las almas, que Él ha escogido, llamado y reunido en este Apostolado para los Últimos Tiempos, no comprenden la grandeza, la profundidad y el valor, así también, la responsabilidad que significa ser apóstol de los Sagrados Corazones.

Esta Obra, mis queridos hijos, es el Hogar de la Sagrada Familia abierto para todo el mundo. De una Familia en Nazaret nació  la Misión Redentora para la Humanidad. En esta misma Familia ha nacido la Obra para los Últimos Tiempos, nuestro Apostolado.
Dios quiere establecer en el mundo entero, la Devoción a los Sagrados Corazones de Jesús y de María. Nuestra Señora lo anunció en Fátima, pero con esta Obra quiere concretizar esa Promesa.

Pequeños, oren mucho, oren siempre, aún en sus corazones hay dureza, orgullo y desobediencia a los Últimos Llamados de Amor y de Conversión.

Hijos míos, ¡alégrense! porque son parte de nuestra Obra, comprométanse con Ella. Decídanse por la Verdad, no esperen más, ni busquen más. ¡Escúchennos! y se les conducirá por la Verdad.
Oren, hijos míos, oren sin cesar,  hagan de sus vidas y de sus obras una oración sin fin.

Pequeños, amen esta Misión que se les ha confiado y no se dejen seducir por los falsos mensajeros que quieren confundir al Resto Santo de Jesús.

Les doy mi Bendición Patriarcal, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen.



Llamado de Amor y Conversión del Corazón  Doloroso e Inmaculado de María
26 Septiembre de 2017

Mi Corazón Inmaculado, es la Fuente de la Paz, porque de mi Corazón ha nacido para el mundo la Paz, que es mi Hijo.
Deseo invitarlos a la Paz. Vivan en el silencio interior para que el ruido de la mente y del corazón, de los sentimientos y de la razón, estén en silencio y escuchen a Dios.

Y así, en este recogimiento del alma, se llenen del Espíritu Santo, crezcan en la oración, y vivan el Amor.
Pero es importante, queridos hijos, la Paz. La paz del corazón se consigue cuando se han abandonado a Jesús y confían plenamente, sin defecto, en el Amor de Jesús.

Queridos hijos, invito a que confíen solamente en el Amor de Jesús, y tengan paz.

Queridos Apóstoles de nuestros Sagrados Corazones: Propaguen los Cenáculos de Oración, unida a la devoción del Sagrado Escapulario de nuestros Corazones Unidos, para que el mundo entero se consagre a nuestros Sagrados Corazones, que es  la devoción de éstos Últimos Tiempos, devoción tan querida, tan deseada, por el Padre Eterno.

Les doy mi Bendición Maternal, vivan en paz, en silencio, y en mucha y contante oración, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.




Llamado de Amor y de Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María
25 Septiembre 2017

Como Madre de la Verdad y de la Esperanza, queridos hijos, les invito, les exhorto, y les animo: confíen en nuestros Llamados de Amor y de Conversión. Mis queridos hijos, Yo estoy con ustedes pero ustedes deben abandonarse en las Manos de vuestra Madre. Son almas preciosas para Mí y a todos quiero llevarlos a la Verdad. 

Pequeños, confíen y tengan esperanza en lo que el Cielo les está enseñando.
¡Amen nuestra Obra! ¡Amen esta misión que el Espíritu Santo está despertando con fuerza, para la gran evangelización del mundo! Desde aquí, acompañada de mi hijo predilecto, el Padre Pío, bendigo mi Jardín: es el Hogar de Nazaret abiertos para todo el mundo en estos últimos tiempos. Pequeños, tengan esperanza y alégrense de que el Cielo los ha llamado.

Les doy mi Bendición Maternal. El Padre Pío les bendice: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


Te bendigo, carmelita. Recordamos la memoria de nuestra Señora de la Merced y Misericordia. También como nuestra Mamá ha llamado la Fuente de su Jardín: Fuente de Gracia y Misericordia. Nuestra Señora, es la Puerta de la Misericordia, Corredentora de las almas y Guardiana de la Fe, del santo Resto Fiel.

Pequeño Elías del Tiempo de María, reza, no te preocupes y confía en los Llamados del Cielo. Por medio de esta Obra, Jesús y María realizan un compendio de todas las Gracias y Manifestaciones auténticas, celestiales. Por medio de este Apostolado se están reuniendo todas las almas del Resto Fiel. Confía, tienes un director y padre espiritual que cree en esta Obra y en los últimos Llamados de Amor y Conversión. Él no te impedirá extender el Reinado de los Sagrados Corazones sino que te ayudará a concretar tu misión en servicio de la Iglesia.

¡Alégrate! porque todo ha sido dispuesto para el Triunfo de Jesús y María. No te preocupes o perturbes, el Cielo te dirá hacia donde debes llevar la Misión y el Mensaje. Tú, confía en el Cielo y en tu director.
Manuelito, siempre permanezco aquí, te cuido en las horas nocturnas, te acompaño en el trabajo del día, siempre estoy aquí en el Jardín de María y en la Fuente de Gracia y Misericordia, porque el Corazón Doloroso e Inmaculado de María así me lo ha encargado.

Te bendigo. Paz. Aleja al enemigo con esta sencilla oración: _“Por intercesión del Doloroso e Inmaculado Corazón de María, aléjate, Satanás, y déjame en paz. Soy de Jesús Crucificado y sólo a Él pertenezco”_.

Te bendigo, también como tu Protector, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.


Llamado de Amor y de Conversión del Sagrado Corazón de Jesús
22 Septiembre 2017

Almas de Mi Sagrado Corazón, contemplen Mi Corazón herido por vuestras imperfecciones y faltas al amor con Dios y con los hermanos. Hijos, lo que más hace sufrir a Mi Corazón es la ausencia del Amor. Yo Soy Amor y he ordenado que se amen como Yo los he amado. 

Queridos hijos, el mundo está en este estado porque no hay Amor, el Amor de Dios lo es todo, mis muy amados hijos, y en esta ausencia del Amor es que han caído muchas almas. Los falsos profetas están envueltos en el orgullo y en la vanagloria, muchos se autodenominan profetas cuando no lo son, y colaboran con las artimañas de Satanás haciendo que los Mensajes del Cielo se vuelvan algo vano. 

Cuando me manifiesto es para una Obra muy seria, ordenada y obediente, y cuantas almas están desfigurando Mis Obras convirtiéndose en instrumentos del mal. Mis hijos muy amados, reparen y consuelen Nuestros Sagrados Corazones, y ¿cómo lo harán?, obedeciendo y amando Nuestros Llamados. 

Hijos, llamo a todos, sacerdotes, religiosos y fieles, a ustedes, a dar la cara con fuerza y valor por Nuestra Obra. Sean valientes y defiéndala, porque es la Obra Magna de Mi Sagrado Corazón. Hijo, tú no temas, sigue fuerte, a dónde te envíe o a dónde te llamen, cualquier lugar que sea, desde ahora en adelante, debes llevar el Mensaje y todos mis apóstoles no deben oponerse sino colaborar, para que Mi Mensaje se dé a conocer y se desenmascaren los falsos, enemigos de Nuestra Obra. Tú ve a cualquier lugar donde las almas te necesiten. 

Hijos, fuerza, estén alegres, porque el Cielo ha confiado en ustedes; alégrense, porque su Jesús está con ustedes y nada los va a separar de Mi Amor y de la Verdad, si son obedientes a Mis Deseos. Los Amo con Amor Misericordioso. 

Los bendigo con Mi Preciosa Sangre: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.



Llamado de Amor y de Conversión del Casto y Amante Corazón de San José
20 Septiembre 2017

Hijos de mi Castísimo Corazón, deseo trasmitir mi Llamado de Amor y de Conversión a la luz del mensaje que Nuestra Señora dio en La Salette.

En estos tiempos, hijitos, hay muchos profetas de los cuales muy pocos son del Cielo. Los otros falsos profetas, que se han multiplicado en este siglo, sólo quieren desviar, desorientar y confundir al Pueblo de Dios. Muchos hablan en contra de Pedro, el Papa, otros hablan en contra de la Iglesia, otros sólo hablan para confundir. 

Queridos hijos, cuando un auténtico profeta viene del Cielo las señales que lo acompañan son: la persecución, el odio y la cruz. Un auténtico profeta no desviará la atención de lo más importante: vivir el Mensaje, vivir el Evangelio. 

Hijos queridos, disciernan mucho, oren constantemente, están viendo señales denominadas milagrosas, tantas cosas extraordinarias, tengan cuidado. Una auténtica señal del Cielo es la insistencia a vivir los Mensajes. Dios no quiere tantos emocionalismos, ni fanatismos, ni demostraciones sorprendentes; algunas veces lo ha hecho para demostrar la verdad de sus pequeños siervos.

 Pero ahora, hijos, lo importante es obedecer, obedecer los Llamados de Amor y de Conversión, dados en este pequeño Pesebre de los Últimos Tiempos, y el Evangelio de Jesucristo son vuestra guía. 

Estén atentos a la Luz y a la Voz del Espíritu Santo. Oren, oren sin cesar, y no se dejen robar ni la alegría ni la paz. Como el Patriarca de Nazaret los bendigo: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén



Llamado de Amor y de Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María
19 Septiembre 2017

Mis queridos hijos, como vine a La Salette, hoy vengo también aquí para manifestar los dolores y angustias de mi Corazón Maternal. Mi Hijo Jesús me ha enviado, en obediencia a la Divina Voluntad del Padre, a mi Jardín de Gracias. Y he venido para educarlos; he venido para enseñar, para guiar, y para corregir; he venido para llevar a los hombres de nuevo al Sagrado Corazón de mi Hijo. 

Mis pequeños, en La Salette hice manifiesta mis Preocupaciones de Madre, nuevamente vuelvo a expresar mis Preocupaciones de Madre, en La Salette advertí de las falsas profecías, de la falsa Iglesia, de la falsa espiritualidad. 

Hijitos míos, no lean más, mas bien contaminan sus corazones con falsedades, el espíritu de la falsa profecía está confundiendo, desviando, desorientando a mis hijos; es por eso que nuevamente anuncio que todo auténtico Mensaje del Cielo, como Buena Maestra, lo repasaré en mis Últimos Llamados de Amor y de Conversión. 

¡Cuántos eventos están sucediendo alrededor del mundo! Ésto no sucede para que ustedes se distraigan sino para que se centren, por medio de la oración y del ayuno, a vivir mis Últimos Llamados de Amor y de Conversión.

 Hijos míos, no se confundan, la falsa profecía está multiplicándose, sólo los que estén firmes en la fe y que se han consagrado a Nuestros Sagrados Corazones reconocerán la Voz de vuestra Madre. Hijos, oren y disciernan. Yo estoy con ustedes, pero también ustedes deben obedecer a vuestra Madre.

 Les amo y les bendigo. Vuestra Madre de las Lágrimas de La Salette intercede por todos mis apóstoles de estos tiempos. Les doy mi Bendición Maternal: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.



Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María
18 de Septiembre de 2017

Queridos hijos, deseo hablarles de manera muy clara, abierta y precisa. Por orden de mi Hijo Jesus me he manifestado en muchos lugares de la tierra, pero cuando me manifiesto, es para impulsar una Obra muy seria, ordenada y obediente. Vengo al mundo con un Mensaje de Amor para la conversión de todos, pero Satanás también ha querido estropear mis Obras. Donde mi Hijo y Yo estamos presentes, también está Satanás para desviar, confundir y alejar de la Verdad a las almas. 

Por eso, hijitos míos, deben tener muy claro que siempre que el Cielo envía un profeta, el adversario envía muchos, pero falsos profetas, para tratar de opacar la Luz de la Verdad.

Hijos míos, muchas almas están distraídas; buscando, queriendo ver, sentir... y se olvidan de lo importante: escuchar el Mensaje, y vivirlo.
Hijos, Yo les aconsejo: no busquen tanto, no se alejen de la Verdad en sus pensamientos, reciban con sencillez, con humildad y con alegría, mis últimos Llamados de Amor y de Conversión, por medio de los cuales se repasará al mundo los auténticos Mensajes del Cielo. 

Todos los que vengan a mi pequeño Jardín con corazones de niños dispuestos a escuchar, a aceptar y vivir el Mensaje, recibirán las Gracias del Cielo. Solamente los que están dispuestos a seguirnos comprenderán nuestros Mensajes, sólo los corazones bien dispuestos nos podrán entender y obedecer. 

Les animo, queridos hijos, a orar mucho. No se confundan, lean y mediten mis Llamados de Amor y de Conversión a la Luz de la Palabra de Dios.
Les doy mi Bendición Maternal: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen.



Llamado de Amor y Conversión del Sagrado Corazón de Jesús
15 de septiembre de 2017

El Sagrado Corazón de Jesús está aquí Crucificado, mostrando su Corazón Eucarístico y sus Rayos de Misericordia. A los Pies de nuestro Señor Crucificado está nuestra Madre de los Dolores. Jesús nos dice:

Hijos míos, deseo que comprendan que mi Santa Mamá también sufrió Conmigo. Cada Herida de mi Cuerpo, cada Herida sentimental, emocional, psicológica, también la sufrió mi Madre.
Mi Mamá compartió conmigo los Sufrimientos físicos, morales y espirituales. Es por eso que, mi Madre, es la Colaboradora Perfecta en la Redención. Porque Ella sufrió la consecuencia del pecado, junto a Mí, en el Dolor.

Yo me hice pecado, por Designio Divino, para redimir a todos los hombres, y mi Madre se hizo la Mediadora, la Abogada que también soportó en su Corazón las consecuencias del pecado.
¡Madre mía, aun hoy sufres por la indiferencia de tus hijos!. ¡Cada alma que se pierde, mi Madre la ve y sufre, es un Dolor constante, pero es un Dolor infinito!.

Hijos míos, mi Madre se está apareciendo en varios lugares de la tierra, pero sus auténticas revelaciones son pocas. Mi Madre no viene al mundo de forma desordenada, viene con un Proyecto serio y con un Mensaje firme.

Aquí, con mis Llamados de Amor y de Conversión, hacemos una Recopilación de los auténticos Mensajes del Cielo.
Apóstoles de los Últimos Tiempos, no se permitan ser confundidos, 
escúchenlos con todo el corazón.

Oren, sacrifíquense, ayunen, para que puedan comprender nuestros Mensajes y la Obra que estamos realizando Aquí. Sólo con la oración comprenderá mis Palabras.

Les amo infinitamente. Les bendigo con Amor Misericordioso: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.



Llamado de Amor y de Conversión del Casto y Amante Corazón de San José
13 Septiembre 2017


Hijos de Mi Castísimo Corazón, les invito, exhorto y animo a la oración, pidiendo docilidad en el corazón, para que Dios pueda realizar los Planes de Paz y de Amor en sus vidas y a través de ustedes para la humanidad. Observen mi ejemplo, en Nazaret, cuando la Madre María me anuncia, también a Mí, el Misterio de la Divina Encarnación me deje seducir por la Voz del Espíritu Santo que me invitaba a no dejarla, sino a protegerla a Ella, para proteger la vida del Mesías. 

Hijos, su corazón debe abrirse a la luz del Espíritu Santo, para que vivan los Llamados de Amor y de Conversión. Muchas almas caen en el error de dispersarse, leyendo, distrayéndose, confundiéndose, muchas veces en mensajes que no vienen del Cielo. Es por eso, por Orden de Dios, que invito a centrarse en los Llamados de Amor y de Conversión, por medio de los cuales se recordarán las auténticas revelaciones del Cielo. 

No esperen y no busquen más cosas extraordinarias, el milagro está en el Mensaje donde se les exhorta y se les anima a vivir con amor, con santidad, y centrando toda su vida en el Evangelio. Es por eso que el Cielo desea que escuchen con atención los Últimos Llamados de Amor y de Conversión para toda la humanidad, que hace el Cielo desde este Pequeño Pesebre de los Últimos Tiempos. 

Estoy con todos ustedes como su Padre Protector en el Señor. Les doy Mi Bendición como el Patriarca de la Sagrada Familia: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.




Llamado de Amor y de Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María
12 Septiembre 2017

Mis queridos hijos, deseo invitarlos a que sigan orando pidiendo el Don del Discernimiento. Mis amados hijos, el Espíritu Santo los conducirá a la Verdad.

 Mis hijos queridos, me he aparecido en muchos lugares de la tierra, he hablado, he amonestado, he exhortado, para que cambien el corazón. Pero también deben saber, hijos, que cuando el Cielo levanta un profeta el adversario levanta otro profeta, para opacar y confundir la Obra de Dios. 

Hijos, sí me he aparecido en el mundo, pero no en todo el mundo. Cuando me manifiesto es para una Obra seria, importante. 

Hijos Míos, disciernan siempre la Voz de Dios, cada uno de Mis Mensajes debe ser tomado con seriedad y compromiso, especialmente Mis Últimos Llamados de Amor y de Conversión, que son para el Bien Eterno de todos Mis hijos. Estoy con ustedes: Paz. 

Les doy Mi Bendición Maternal: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 



Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María
11 de septiembre de 2017

Mis queridos hijos, deseo invitarlos a que abran su corazón a la verdad, al amor, y a la paz.

Cuando abren sus corazones, el Espíritu Santo, actúa en ustedes, porque han permitido, que Dios haga su obra, pero cuando un corazón es duro y está cerrado, a las inspiraciones de Dios, y al encerrarse en si mismo se aleja de Dios.

Hijos Míos, Apóstoles de los Últimos Tiempos, le invito a orar y que pidan el Don del Discernimiento, para que puedan reconocer la verdad y también la mentira, para que puedan reconocer la voz de Dios, y también la voz del adversario, y así con el DON DEL DISCERNIMIENTO se mantengan despiertos y atentos, para que no caigan en las garras del padre de la mentira.

Hijos Míos, este tiempo es muy confuso y la mayoría de las almas están desorientadas, con Mi Voz de Madre, quiero Llamar a Todos a la Verdad, pero muy pocos quieren escucharme.

Oren, oren mucho, por las ovejas que andan sin guía, sin luz, y sin el amor de Dios. Oren mucho, por las almas que caminan perdidas sin orientación, oren mucho para que todos conozcan la verdad y La Verdad, El Camino, y la Vida es Mi Hijo Jesucristo.
 Les doy Mi bendición Maternal. En el nombre del padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén..




Llamado de Amor y de Conversión  del  Sagrado Corazón Jesús
8 Septiembre 2017

Mis  hijos amados deseo hablarles de la pequeñez espiritual, ser pequeño espiritualmente no debe confundirse con la mediocridad espiritual, ser pequeño es tener un corazón de niño y ser pobre de espíritu. Ser pobre de espíritu significa: despojarse de tu humanidad y abandonarse en las Manos del Padre, para que Él disponga, para que Él decida, para que Él actúe según su Divina Sabiduría.

Ser pequeños es confiar plenamente en Mi Misericordia, es esperar continuamente todo de la Divina Providencia.
Ser pequeño también es alegrarse en el servicio, sentir paz en la comunión fraterna con el prójimo, y vivir sin miedo Mi Palabra y Mis Mensajes. Las almas pequeñas son las que Yo escojo para compartirles Mi Cruz, Mis Dolores, Mis Sufrimientos, Mis Lágrimas, porque esas almas no escatiman nada, se dan todo, incluyendo su propia vida, la donan por amor por la conversión de todos.

Y ¿porqué en este tiempo he escogido un pequeño Elías?  Porque una alma grande en sí misma  jamás entendería Mis Deseos y Mi Voluntad; tiene que ser una alma pequeña para que trasmita Mi Mensaje. Y ¿porqué un Elías? Porque Elías es el que reúne, el que congrega, el que exhorta al pueblo a abandonar: la prostitución espiritual, la infidelidad a Dios, la división del pueblo de Dios, para unirse, para amarse, para servirse.

Y en este tiempo donde la división, la confusión, y el odio gobiernan al mundo es necesaria un alma pequeña, para que recoja, reúna y congregue. Es, por eso, que, también, solamente las almas pequeñas escucharán al Niño que guía el rebaño ¡Sólo las almas pequeñas!  ¡Es tan grande en el Cielo el alma que es pequeña en la tierra!

Yo también soy pequeño en la Eucaristía, escondido en un sencillo pedacito de Pan ¡Dios también es pequeño! Y en eso consiste la grandeza de Dios en ser: tan sencillo, tan pequeño, tan misericordioso. Les amo y les bendigo: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén




Llamado de Amor y de Conversión del Casto y Amante Corazón de San José
6 Septiembre 2017

En Belén, cuando pedíamos posada, en todas las casas se negaron y cerraron las puertas, al seguir caminando, contemplamos una cueva convertida en un Pesebre, en un establo, donde los animales se refugiaban. Mi Amada y Virginal Esposa me animó a ir a ese lugar. Apenas llegamos la Hermosa María inmediatamente se puso a trabajar, a arreglar, a limpiar, a ordenar, mientras Yo prendía con la leña el fuego y apartaba los animales de la cunita improvisada, donde descansaría Dios Todopoderoso. 

¡Qué hermoso era ver a María trabajar y servir! Donde María llegaba llegaba a servir, a ponerse a la disposición del más pequeño de sus hermanos. También allí, en su estado, María se puso a servir a Dios. Pero de allí, de ese lugar olvidado, ignorado, ni valorado, nació el Redentor y nació su Obra. Los primeros en ir a recibirlo fueron unos pastores, unos cuidadores de rebaños de ovejas, hombres bruscos sin educación, pero pobres, pero muy humildes, esos hombres de almas pequeñas lo fueron a adorar. 

Hijos míos, con esto quiero enseñarles que el Cielo no necesita de grandes cosas o de grandes personajes para construir una Obra. Aquí en este bendito lugar en un Pequeño Jardín, en un Pesebre Espiritual, en este espacio tan pequeño, están los Tres Corazones, que estaban unidos aquella noche en Belén, Jesús, María y Yo San José. No necesitamos de algo grande para construir el Reino de Dios. Las cosas más pequeñas y las almas más sencillas son la piedra de la que construimos una gran Obra. 

Y con esto también les invito a ser sencillos y a ser pequeños. Sólo las almitas pequeñas comprenderán que esta pequeña Obra es algo grande para Dios. El Padre enaltece a los humildes, y a los hambrientos de amor y santidad los colma con su Espíritu. El corazón sencillo es un corazón dócil, obediente y servicial. 

Les invito a todos los apóstoles de Nuestros Sagrados Corazones que no olviden que están con nosotros en el Pequeño Pesebre de los Últimos Tiempos. Les amo y les doy Mi Bendición Patriarcal: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.