Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María
5 de Junio de 2017

Hijitos de Mi Corazón Inmaculado, cuando estaba con los Apóstoles y la Iglesia Primitiva, reunidos todos en el Cenáculo de Jerusalén, el Espíritu Santo, que ya había tomado todo Mi Ser desde Mi Concepción, confirmó la Presencia de la Santísima Trinidad en la Anunciación.

Este mismo Espíritu que me  utiliza como Instrumento de Gracia para derramarse en las almas que Él escoge, se derramó en Pentecostés POR MEDIO DE MI PRESENCIA Y DE MI PLEGARIA, porque ya habitaba desde antes en Mí. Dios así lo quiso, Dios así lo quiere ahora; que su Espíritu se derrame, POR MI MEDIACIÓN MATERNA. 

Yo deseo derramar el Espíritu Santo en sus vidas, pero es necesario ORAR MUCHO, es necesario, CAMBIAR EL CORAZÓN, es necesario que SE ABRAN para vivir Mis Mensajes. Porque cuando ustedes se abandonan sin miedo, porque cuando se entregan sin miedo, dejan que el Espíritu Santo actúe libremente en sus vidas, y por medio de ustedes, a los demás.

Yo quiero que Mi Mensaje llegue a todos, pero no todos quieren escucharlo. Por lo menos ustedes, hijos Míos, den testimonio de ellos para iluminar con la Luz del Espíritu Santo a los demás. Yo quiero hacer de ustedes, y de todas las Familias, un Nuevo Pentecostés.
Si oran con fe, si obedecen a Mi Mensaje, si reciben la caridad y la practican, verán los prodigios del Espíritu de Dios.

Como Madre de Pentecostés y la Esposa del Espíritu Santo, ruego por ustedes y les bendigo con Mi Bendición Maternal. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén