Llamado de Amor y de Conversión del Casto y Amante Corazón de San José
5 Julio 2017

Mi Casto y Amante Corazón hace un llamado a los apóstoles de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, en estos últimos tiempos, al silencio y a la adoración. No se puede, queridos hijos, tener un espíritu adorador sino se practica el silencio. 

Hijos Míos, practicar el silencio es hablar solamente cuando fuera necesario. Practicar el silencio es silenciar el interior, la mente, los pensamientos, los afectos. Practicar el silencio es meditar; es pensar en Dios y permitir que Dios hable. 

Hijos, el silencio es un arma poderosa. No tienen mejor arma contra los que los odian, los humillan y los persiguen, que el silencio. No un silencio de cobardía, sino un silencio de humildad de saber que el único que es nuestro escudo y protección es el Dios Todopoderoso.  Y de ese silencio su  espíritu se fortalecerá y podrán orar y adorar mejor.
La adoración debe estar siempre unida al silencio, porque deben permitir que sea el corazón el que adore.

En Nazaret, hijos Míos, viví en silencio. No necesitaba hablar mucho. Mi deseo era admirar a Dios. Mi descanso estaba en ver su Rostro de niño. Mi alegría consistía en poder llevar el pan y el sustento a Jesús y a María. 

No hay que hacer mucho ruido, hijos Míos. Hay que adorar. Hay que callar y esperar en Él. ¡Él nos ama tanto, Jesús ama tanto, que el cielo y la tierra se estremecerían de sentir toda la intensidad del Amor de Dios! 

Les invito a esto, hijos: silencio y adoración ¡Confíen en la Providencia de Dios! Soy vuestro Padre San José, les bendigo, les protejo: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen.