Sacramentales del Apostolado

Sacramentales

Todo sacramental es un signo de Dios. Los sacramentales son aquellos objetos  benditos piadosos, una bendición de una mamá o de un papá a sus hijos, o la bendición de los alimentos. Los sacramentales nos recuerdan continuamente la presencia de Dios, obtienen en favor nuestro, gracias de Dios, por intercesión de la bendición de la Iglesia y son signos que nos recuerdan que Dios siempre está con nosotros. 

Nuestra Madre Bendita, desde mucho tiempo atrás, ha revelado estos símbolos, estos signos sacramentales. Tenemos el escapulario de Nuestra Señora del Carmen, tenemos la Medalla Milagrosa dada a Santa Catalina Laboure, tenemos el Santo Rosario dado a Santo Domingo de Guzmán y a lo largo de todas estas auténticas revelaciones a Santos y Místicos de la Iglesia, Nuestra Señora ha enfatizado en un mensaje, muchas veces silencioso, oculto, pero es: la veneración, la devoción a los Sagrados Corazones. Desde que la Madre revela la Medalla Milagrosa a Santa Catalina Laboure, en la parte de atrás de la medalla, se encuentra el Sagrado Corazón de Jesús y el Corazón Inmaculado de María, traspasado por una espada. Desde ese momento, Nuestra Señora anuncia ya, la devoción que más ama el cielo y la devoción que más le urge a la tierra, a la sociedad y a la Iglesia: los Sagrados Corazones de Jesús y de María.

Dentro de las revelaciones al apostolado de los Sagrados Corazones Unidos también se nos han dado sacramentales; Sacramentales propios del apostolado o sacramentales que la Madre ha confirmado que son auténticos, pero que los ha dado en otros lugares, por ejemplo es el caso de los estandartes, que fueron dados en otras revelaciones auténticas y que la Madre los retoma y los da aquí, dentro de los llamados de amor y de conversión. 

El Emblema

Dentro de esto sacramentales del apostolado de Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María, tenemos el emblema del apostolado. El emblema del apostolado es una reunión de la Gracia del Cielo, pues el emblema contiene los regalos del Cielo para los corazones. Se podría decir, y es así, una culminación de gracia para los apóstoles de Jesús e hijos de María. 

Alrededor del emblema en la parte superior está escrito: 

Apostolado de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y María.

El apostolado es una acción, es la misión especial de un apóstol a hacer apostolado, a hacer testimonio no solo con palabras, sino con obras de amor, con un corazón sincero y dispuesto. Es anunciar a Cristo con el Corazón que más lo ama y más lo conoce, el Corazón Doloroso e Inmaculado de nuestra Mamá. 

En la parte inferior del emblema del apostolado, en latín está escrito: 

Cor Jesu Adveniat Regnum Tuum Adveniat per Mariam

Que en español quiere decir:

Corazón de Jesús venga tu Reino, venga por María.

El Reino de Dios es la presencia de Dios en los corazones que lo aman y quién más que Jesús y que María, dos Corazones que junto al Corazón de San José, han amado a Dios. El Reino de Dios está dentro de nosotros, es por eso que al consagrarnos a los Sagrados Corazones, extendemos ese Reino de Amor y de Divina Voluntad entre los hombres. Por eso se clama que Jesús envié su Reino sobre los corazones, pero que lo envíe por María, como Reina y como Medianera de todas las gracias.

Alrededor de todo el emblema se encuentra una franja de color rojo, qué representa, la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor, precio de nuestra redención, Sangre que nos ha lavado y purificado de todo pecado. Como apóstoles del Sagrado Corazón de Jesús, debemos estar consagrados a la Preciosa Sangre, Sangre que nos ha redimido y Sangre que brotó de su Sagrado Corazón y ¿Por qué esa Sangre dentro del apostolado? y ¿Porque es el apostolado la obra magna del Corazón de Jesús? En el libro de Apocalipsis capítulo 7 versículo del 14 al 15 se afirma:

« La muchedumbre venía alabando al Señor, pero eran los que habían lavado sus vestiduras con la sangre del Cordero.» 

Eso ahora debemos ser, los apóstoles consagrados a los Sagrados Corazones, purificados a través de esta Preciosa Sangre que honran, que aman, que adoran el precio de su redención.

En el centro del emblema se encuentra el Eterno Padre que con el Espíritu Santo nos regala a los dos Santos Corazones inflamados en una llama de amor, que reciben del Divino Espíritu ese Fuego encendido de amor por Dios. Así los Dos Corazones de Jesús y de María están encendidos en amor y están unidos en el Espíritu Santo pero están unidos en el centro de la Cruz. 

La Cruz gloriosa representa el Reinado Eucarístico del Sagrado Cordero de Dios, el Sagrado Corazón de Jesús que reinara desde la Cruz, pero con María. Es el advenimiento del Reinado Eucarístico del Sagrado Corazón, desde la sombra del Triunfo del Corazón Doloroso e Inmaculado de María. Al pie de la Cruz gloriosa está escrita la palabra Fiat, que representa ese Reino glorioso donde viviremos, ese hágase, donde haremos todo lo que nos manda Jesús en el Evangelio. Desde el Padre y desde la Cruz brotan rayos de luz para el mundo, es esa gracia misericordiosa que brota sobre todas las naciones, sobre todos los lugares, sobre todas las personas que escuchan el Evangelio, orando y preparándose para el nuevo Pentecostés que derramará el Señor sobre todo espíritu. Este emblema representa un segundo Pentecostés. El segundo Pentecostés vendrá a toda la tierra pero con el 
Corazón Doloroso e Inmaculado de María, cuando todos con la palabra Fiat escrita en el corazón, seremos inflamados con la Llama del Amor Divino del Espíritu Santo, que nos va devolver a caminar, nos va a retomar, nos va a guiar al camino de la santidad, del amor, de la justicia.

Cuadro de los Sagrados Corazones unidos de Jesús y de María

Cuadro Apostolado Sagrados Corazones UnidosOtro sacramental y muy importante del apostolado, es el cuadro de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María. El cuadro del apostolado de los Sagrados Corazones representa la unión de Jesús y de María en el momento pleno de la existencia de los Dos, el Sacrificio de la Cruz, dónde sus Dos Corazones estaban unidos en la misma causa de amor, unidos en el mismo sacrificio de misericordia por los hombres, por la conversión de los pobres pecadores, abriéndonos las puertas del cielo al amor de Dios Padre. 

Cuando la Santísima Madre me pide divulgar la revelación, en un primer momento me pide un cuadro donde estén impresos las dos visiones que tengo, que el Señor transmite: del Corazón Doloroso e Inmaculado de María y del Sagrado Corazón de Jesús, tal y como la Madre y el Señor se me han revelado. Desde el inicio de esta obra es que la Madre pide que se representan en un cuadro. Este cuadro de los Sagrados Corazones, pinta en el centro a Jesús en la Cruz; Jesús que tiene su corazón encerrado dentro de la Eucaristía, una hostia en el pecho de Jesús crucificado. Dentro de esa hostia su Sagrado Corazón abierto y desde esa abertura de su corazón brotan los rayos de sangre y de agua. 

Cuadro Apostolado Sagrados Corazones Unidos - Detalle Virgen MaríaAl lado derecho de Jesús está nuestra Señora, el Corazón Doloroso e Inmaculado de María. El Corazón de nuestra Madre está expuesto y participando en este sacrificio con la espada que atraviesa su corazón, siendo ella Corredentora de su Hijo. El Corazón de nuestra Madre tiene tres rosas. Nuestra Madre me explica que las tres rosas, la blanca representa, oración, la roja, sacrificio y la dorada, penitencia y Ella me dice que esas tres rosas de su Corazón representan su único y perenne mensaje: oración, sacrificio y penitencia. Nuestra Señora también tiene el Santo Rosario, qué es la cadena de salvación de estos últimos tiempos. La Madre vestida con un manto dorado es el sol que envuelve su ser, es el sol de Jesús que envuelve a María, la Mujer vestida del Sol, ceñida en su cintura porque está encinta y está dándonos a su Hijo en la Cruz. Ella se vuelve Medianera de todas las gracias. Allí está ella vestida como Reina, como Señora, como Madre misericordiosa que atiende a su Hijo en la Cruz y con su mirada hacia el mundo, atiende nuestros corazones como nuestra Abogada entre su Hijo y nosotros. 

El Corazón Doloroso e Inmaculado de María es por lo tanto una vocación universal. Nuestra Señora ha dicho que este título es muy grande porque no se lo ha revelado Ella a ningún profeta, sino que ha sido la Santísima Trinidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo quién le han dado este título para este fin de los tiempos: Corazón Doloroso e Inmaculado de María

Es por eso que en nuestro apostolado, los patrones por excelencia son, el Eucarístico y Sagrado Corazón de Jesús, pero Jesús crucificado, Jesús Sacramentado, Jesús Misericordioso. Así que nuestra Madre en este cuadro nos está invitando a la devoción, a la adoración, a la contemplación de su Hijo crucificado, qué debe de ser el centro de nuestra vida. 

Nuestro Señor ha pedido que el cuadro de los Sagrados Corazones sea entronizado en los hogares y en los miembros, donde ellos estén, trabajen, habiten o se reúnan en cenáculo de oración. El cuadro del apostolado debe llevarse a las misiones, a los enfermos, a las familias, a los jóvenes, a los niños, parroquias y comunidades, pues es el estandarte por excelencia, es la bandera única, para llevar el Reino de sus dos Corazones. En el libro de Isaías capítulo 11 versículo 12 se dice:

«Alzará un estandarte ante las Naciones, reunirá a los desterrados de Israel y juntará a los dispersos de Judá de los cuatro confines de la tierra. » 

¿Y no es esa la misión pues del apostolado: reunir, juntar a todo el Pueblo Nuevo de Israel? Esa es la gran misión de este apostolado, reunir para llevar luego el Triunfo y el Reinado Eucarístico de los Sagrados Corazones en todo el mundo.

El 10 de octubre del año 2015, el Sagrado Corazón de Jesús dijo:

« Las imágenes peregrinas de nuestros Sagrados Corazones, obtienen una bendición y dan en el mundo y extenderán con el triunfo del Inmaculado Corazón de Mi Madre, Mi Reino Eucarístico. Cada imagen será como una red, cada cuadro de los Sagrados Corazones, pescará almas para mí Sagrado Corazón. » 

« Les otorgo un canal de gracias a través de este cuadro y el don de la conversión y de Mi Amor. Extiendan con este cuadro, el Reinado de nuestros dos Sacratísimos Corazones. El cuadro de los Sagrados Corazones nos invita a la contemplación y a la misión, a la adoración y a la reparación. Jesús ha pedido que este cuadro sea entronizado en los hogares donde hacemos los cenáculos de oración, en la casa de cada uno de los miembros del apostolado, porque va a proteger de calamidades, de tribulaciones, de guerras. Ante este cuadro huye Satanás, pero lo más importante, la más grande promesa, es que este cuadro tiene el don de la conversión y del amor» 

La importancia de este cuadro está muy relacionada con las Advocaciones que representan: El Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús y el Doloroso e Inmaculado Corazón de María. El Apostolado y este estandarte son el medio para reunir al Resto Fiel de todas las naciones. Así lo aseguraba el Sagrado Corazón de Jesús en su Llamado de Amor del 26 de Octubre de 2018

« Hijos Míos, los Dos Sagrados Corazones Unidos, que han sido plasmados en este Icono Santo, son las últimas advocaciones de vuestra Mamá Celestial y de vuestro Redentor Jesucristo. Todos los atributos de Mi Madre y todos los atributos de Mi Corazón están contenidos en este Icono Sagrado y por tanto con este estandarte, al igual que Mi Apostolado, vengo a reunir a todas las naciones. » 

Estandarte del Reinado de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María.

Estandarte del Reinado de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María.Otro sacramental del apostolado es el estandarte del Reinado de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María. Este estandarte consta de dos partes: una parte color blanca, otra roja, una cruz con un rosario y a cada lado el Corazón de Jesús y el Corazón de María. Es el estandarte del reinado y los colores rojo y blanco representan, martirio y ejército. 

Este estandarte reúne en sí mismo el carisma, la misión y el llamado de todos los apóstoles consagrados a los Dos Corazones. Sus colores nos indican que estamos en una guerra espiritual. Ese ejército qué lleva la Cruz y el Rosario son su única arma de artillería que ya profetizara San Luis Grignon de Montfort: estos apóstoles aguerridos llevarán el rosario y la cruz.

Así que nos convertimos con este estandarte, en un ejército con voz clara e inquebrantable, que exclama sin temor: somos el ejército de María, luchamos por extender el Reino Eucarístico de la Santísima Trinidad en todos los corazones.

Estandarte del Triunfo de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.

Estandarte del Triunfo de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Y luego está el estandarte del Triunfo de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, Estandarte que fue revelado en las manifestaciones de Dozulé. Este estandarte es el estandarte del Triunfo de los Corazones Unidos en la Cruz. No solo es un símbolo sino que es una predicción profética, porque al ver esos colores azules blancos, vemos el Triunfo de la Inmaculada y el Triunfo de la Eucaristía y por eso en la parte superior del estandarte dice:

Ya estoy llegando.

Ya Jesús está anunciando que llega ese Reino pero al final en la parte ya inferior, ese ejército redimido contesta:

Ven Señor Jesús con María nuestra Madre.

Este estandarte nos lleva al Reinado de la Eucaristía que trae la Inmaculada. Jesús anuncia: ya estoy llegando y su ejército contesta: ven Señor pero ven con María.

Un estandarte representa la lucha, la peregrinación, la conquista, la guerra espiritual, pero el otro estandarte representa, ya el triunfo, ya la venida, ya el cumplimiento de las profecías.

El Escapulario


Escapulario de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.Otro sacramental importantísimo del apostolado, que en toda su contextura, en todo lo que lo hace como tal, es un signo, es un mensaje, es una señal. Primero cada uno de nosotros cuando nos imponemos este escapulario nos hacemos consagrados a los Sagrados Corazones. Es nuestro signo externo de nuestro corazón que ya está sellado con los nombres de Jesús y de María.

El escapulario fue revelado por primera vez el 4 de junio del 2014. El Sagrado Corazón de Jesús me dijo:

« Hijo mío vengo a tu alma para que tú, mi soldado seas todo mío. Hoy te consagro como apóstol de la luz, del amor y te escojo como heraldo de mi segunda venida, porque he aquí que Yo vengo en este momento preciso. » 

Escapulario de los Sagrados Corazones de Jesús y de María - Parte FrontalJesús me impone un escapulario y en la parte delantera tiene una cruz blanca con los cinco puntos de mi sangre en la parte de las heridas: de sus manos, de sus pies, de su costado de su corazón y su cabeza. Pero en la parte de atrás estaba un Corazón con una daga, rodeado por tres rosas: blanca, roja, y dorada. En la punta de la daga, una gota de sangre. El escapulario era color café que se unía la parte delantera, con la parte de atrás, por medio de dos cintas también color café.

Y Jesús continua:

« Por hoy mi apóstol querido vengo nuevamente a consagrarse. Mis dos rayos misericordiosos llenan tu ser. Hijo, el camino es duro pero conmigo se vuelve transitable. Ya es hora que el mundo vuelva a Mi Corazón, te consagro por eso con este escapulario

Y Jesús aclara: 

« No es nuevo, ya está presente en el misterio de mi vida y por eso tú serás pregonero de él. Yo vendré a reinar en cada corazón. Cada corazón será tocado, cada ser volverá a la justicia y vivirá en el orden que ha sido creado. 

« Os llamo a todos mis hijos a usar este escapulario. Mi cruz simboliza mi sacrificio. Las heridas son las que se abren para alcanzar misericordia al mundo. La cruz me simboliza a Mí, el blanquísimo Cordero que está en el trono pero también está mi Madre, la seguidora por excelencia, porque también Mi Madre sufrió Mi Dolorosa Pasión. » 

El 5 de julio del 2014 Nuestra Señora me dice:

Escapulario de los Sagrados Corazones de Jesús y de María - Parte Posterior« El escapulario es de dos tiras cintas muy delgadas de color café. En la parte delantera una cruz, con borde celeste representando en la Cruz, los lugares de las heridas del Señor: pies, manos, costado y cabeza. » 

Atrás está el Corazón de María, traspasado por una espada, con tres rosas. El color significa la vida de entrega y de sacrificio. Este color significa y representa la vida de Jesús y de María y su sacrificio expiatorio. La Cruz significa el máximo amor de Dios. Todo apóstol de Jesús y de María debe aspirar a unirse a esta Cruz. El color blanco de la Cruz significa el Triunfo del Cordero que quita los pecados del mundo. El color celeste en su borde significa la compañía de la Madre en la vida de nuestro Señor Jesús. Nuestra Madre representada en su Corazón Doloroso e Inmaculado va en la parte de atrás, en la espalda, representándola como la perfecta Discípula.  Las tres rosas representan los dones que deben vivir los apóstoles del Doloroso e Inmaculado Corazón: la oración, el sacrificio y la penitencia.

El 17 de septiembre la Santa Madre dice:

« Desde hace mucho tiempo pequeño mío, ya se había anunciado que al final se suscitarían apóstoles, aquellos que llevarían la grande, nueva, única y final evangelización sobre la tierra, pues en su corazón hubo un nuevo cenáculo y en ellos se derramo el Espíritu Santo. Ha llegado el tiempo hijo mío de evangelizar, tiempo de consagrar cada alma, cada familia, cada rincón del mundo. 

Quiero que cada consagrado a Mi Corazón renazca en el amor. Estos apóstoles han sido consagrados, han sido gestados en Mi Vientre, pues los doy a la luz con la vida divina. Eva los dio a luz para la tierra. Yo los doy a luz para el cielo. El ejército del Dragón Rojo se está preparando y su ejército está conformado por el ateísmo, la masonería, el terrorismo y muchos otros hijos de las tinieblas y de la oscuridad.

Así también mi ejército está formado por todos mis hijos consagrados, sacerdotes religiosos y fieles. La Santísima Trinidad me envía a reunir a los fieles justos y humildes. No es un nuevo carisma, no es una nueva misión, son mis apóstoles, son aquellos que toman muy a pecho las palabras de mi hijo: Id y anunciad. Ellos están encendidos en el fuego del Amor Divino, el celo de la casa de mi padre los consume. Predican a tiempo y destiempo, llevan la Palabra de Mi Hijo como su regla de oro y su único tesoro. Ayudan a sus sacerdotes, ayudan a sus pastores, salen en busca de las ovejas perdidas, aman a Dios, aman al prójimo. 

Hijos conságrense a Mi Corazón. Tomen a pecho los compromisos y pedidos de la Santa Iglesia. Vivan a plenitud su bautismo y confirmación. No importa el carisma espiritual del alma que quiera consagrarse, porque lo importante es ser sal y luz, donde Mi Hijo los ha puesto, dando testimonio de que por Mi Corazón, se llega al Corazón de Mi Hijo. Serán ustedes los que traigan Mi Triunfo final. Esto es muy importante recalcarlo, serán ustedes los que traigan Mi Triunfo final.

Es una seriedad, compromiso y responsabilidad importantísima, lo que en este mensaje se nos dice. Serán ustedes los que traigan Mi Triunfo final. 

Hijos conságrense a Mi Corazón. Llevemos el Triunfo de Mi Hijo y de su Iglesia y destruyamos a Satanás.

Hijos consagrarse a Mi Corazón significa:
Hacer vida su consagración bautismal
Vivir su compromiso de la confirmación de la fe en Mi Hijo y su Iglesia
Predicar, testimoniar y evangelizar
Ayudar a sus pastores en la tarea de salvación de las almas
Vivir las virtudes de la fe, de la esperanza, la caridad, la humildad, la obediencia, la abnegación, el sacrificio, la oración y la penitencia, teniendo como único programa de vida la Ley de Dios y el Evangelio de Mi Hijo. » 

Y el día 18 de septiembre del 2014 Nuestra Señora vuelve a decir:

« Querido hijo hoy vengo nuevamente a anunciar el próximo retorno en Gloria y Majestad de Mi Hijo Jesús, el Cristo, Rey del Universo y el Reinado de Mi Doloroso e Inmaculado Corazón.

Escapulario de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.Querido hijo quiero explicarte el significado del Escapulario que se te ha entregado. Hijo, el color marrón o café, significa, representa, la vida de Nuestros Corazones. Vida de sacrificio, de penitencia, dolor y expiación. Todo el Escapulario es de color café. Significa que cargan sobre sus hombros los 33 años de vida de Mi Hijo en la tierra y como Mi Hijo deben dar testimonio de amor a Dios. 

La cruz blanca significa la redención, además es señal de estos tiempos. Es la señal que alumbrará al cielo. Es la gran señal prometida a Santa Faustina. Es la Cruz del Triunfo. Ya no es el leño seco del Calvario, es el leño verde glorificado, Jesucristo que viene conmigo al mundo.

La parte azul es la intercesión y Mi presencia Maternal. Es la Cruz del amor, es la señal prometida en Mis Santuarios Marianos. Significa que deben ser ustedes los nuevos Cristos de la humanidad. Esa Cruz es la señal que guiara a Mi Ejército Mariano. El corazón, es Mi Corazón Doloroso e Inmaculado traspasado por la espada de dolor, dolor que es causado por la pérdida grave de muchas almas. Estoy sobre la espalda, atrás, porque soy la esclava del Señor. La Gota de Mi Sangre que cae sobre la daga es la Gracia de mi Corredención. Con este Escapulario son los apóstoles de los últimos tiempos anunciados en La Salette y profetizados por San Luis Grignon de Montfort.

El escapulario es el escudo espiritual para las almas. Yo les amo y les he dado este tesoro del Cielo para ustedes, porque soy Madre que vela por sus hijos, porque soy la Corredentora de las almas. » 

Si ven, mis queridos hermanos el escapulario es uno de los sacramentales del apostolado que más promesas tiene, que más mensajes e importancia se le ha dado, porque es la vida de Jesús, el Triunfo Eucarístico, el Reino de María, la señal prometida. Todo está allí: el color café que también nos hace alusión al escapulario carmelita, la cruz blanca en el escapulario, hace alusión a la cruz blanca del Escapulario que vieron las niñas en Garabandal, en el escapulario que en su mano traía Nuestra Señora. Todo está allí, todo está allí. Es por eso la importancia de concentrarnos en la inmensidad de esta obra.


Jesús también recuerda la importancia de bendecir el escapulario y también todos los Sacramentales. Cada vez que un Sacramental es Bendecido por un sacerdote, el Espíritu Santo entra en ese Sacramental y ya el cielo, el infierno, ya no ve la tela, o la medalla, lo material, ven el Corazón de Jesús y el Corazón de María, vivos, latiendo en nosotros. Por eso Nuestra Señora dice: usen sacramentales, porque Satanás cuando ve estos sacramentales no ve la materia del sacramental, ve lo que representa, ve a Nuestra Señora, ve a Jesús crucificado.

La Virgen María reveló a Manuel de Jesús:

«El escapulario de Nuestros Sagrados Corazones será un escudo de protección y de bendición para todos ustedes y en este escapulario yo reúno dos advocaciones muy importantes: la Medalla Milagrosa y el escapulario del Carmen. En Garabandal yo me presenté con un escapulario, pero has de saber hijo mío, que el escapulario no tenía ni el escudo del Carmelo, ni la imagen de Garabandal, tenía una Cruz Blanca que es la que ahora te estoy dando en este escapulario, y es el sacramental que Yo quiero, que Yo pido y que me urge que todos usen. » 

Remedios Espirituales y Corporales

Y otros sacramentales que Nuestra Señora ha dado para el fin de los tiempos como remedios espirituales y corporales.

El 18 de octubre del 2015 el llamado de amor y de conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María nos dice:

« Querido niño, el tiempo en que el Señor les ha dado la oportunidad de estar, es un tiempo de gran misericordia, pues se ha derramado en amor y compasión, llamándoles a una sincera conversión, a un cambio profundo de corazón.

Querido hijo es esta la era donde la maldad y el pecado dominan. La gracia y la misericordia abundan. Estas gracias se reciben con amor y con fe. Hijito preparo a mi ejército. Desde La Salette preparo a mi Ejército para la gran batalla que enfrentan ahora la justicia y el pecado. Una batalla terrible de guerra espiritual y de división. La Iglesia es sacudida pero no será vencida , aunque un resto de almas fieles queden en pie allí estará la Iglesia para la salvación de las almas. Así querido niño el Señor iniciará la nueva humanidad entregada al Padre Eterno por mis Manos Maternas.

Mi niño, pero el mundo no escucha. Mis palabras son ignoradas y hasta rechazadas. Llamo a mi Ejército Mariano y les digo que tomen con seriedad mi llamado. El tiempo es serio, la crisis aumentará por la misma causa del hombre. Cuando el pecado aumenta, aumentan también sus consecuencias. 

Mis hijos, quienes deben prepararse, deben consagrarse a Mi Corazón Inmaculado y a través de Mí al Sagrado Corazón de Jesús, a quien deben adorar en el Santísimo Sacramento.

Hijito cae una lluvia de agua, fuego y tierra sobre el mundo que debe ser purificado. El agua hundirá los cimientos del reino de Satanás, el fuego exterminará al mal, la tierra cubrirá sus maldades hasta desaparecerlas, para que el Señor tome nuevamente el Poder y la Voluntad Divina, en su amor. El amor es el poder de Dios que reinará en todos los corazones.

Fuente del Jardín de Gracia - MatagalpaHijos guarden alimentos, ropas, agua, especialmente almacenen recipientes de agua. Guarden agua de mi fuente de gracia y misericordia para vuestra familia para sus hermanos. Guarden lo necesario para mantenerse en el tiempo que el padre envía para el bien de vuestras almas.

Sellen sus casas con la sangre de mi hijo y mis lágrimas maternas. En vuestros hogares debe haber un altar principal o un santuario o un refugio familiar. La Cruz, el cuadro de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, la Sagrada Escritura, agua y velas benditas. No se quiten de su cuerpo los sacramentales, unjan con el aceite bendito de mi rosas sus posesiones y familias. Asperjan agua bendita en todo su hogar.

Hijo ha llegado el tiempo que prepares a mi Ejercito. Hijos no crean y no se dejen confundir por fechas y números. Todo sucederá en la hora, tiempo y día del Padre Celestial. Solo les toca estar preparados para ese momento.

Hijito enséñale a mi pueblo que mi llamado es serio. Con seriedad, por amor y no por obligación deben obedecer y responder con el Fiat. En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo amén. » 

El 23 de octubre del año 2015 el Corazón Doloroso e Inmaculado de María transmite un nuevo llamado de amor y de conversión:

« Querido hijo de Mi Corazón Inmaculado, así como en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento, e incluso algunas obras realizadas por mi hijo, así también en el cielo, que es Mi Hijo porque Él es la vida eterna viene a pedirles que guarden y conserven signos y elementos de la naturaleza y la ayuda material de la Creación del Padre para estos últimos tiempos de calamidad, sufrimientos y pruebas. Así como mi hijo utilizó signos para sanar tantos corazones, así les pedimos aprovechar los remedios que a través de muchos siervos y profetas les hemos rebelado.

Miel Bendecida - Remedio del Cielo ante EnfermedadesVendrán nuevas enfermedades, muy dolorosas, sobre todo para los tejidos del cuerpo, a causa de la radiación solar y la energía nuclear que se escapa al ambiente, causando muchas enfermedades, virus y epidemias, que mis hijos ignoran su origen. Para ellos les hemos regalado muchos remedios. Uno de ellos que ahora les entrego es el uso de la miel. Debe estar bendecida, ya que al ser ingerida tres veces al día, sanará las heridas del cuerpo y del corazón. También usen agua. Guarden las aguas que tomen de mis fuentes que he bendecido.


Aceite de Rosas - Remedio del Cielo ante EnfermedadesLas rosas que ponen en mis altares servirán para múltiples enfermedades. Pueden comerse sus pétalos o hacer sus pétalos en té. Las Rosas benditas sumergidas en aceite puro de oliva, deben dejarlas reposar en el aceite durante 9, 13 o 33 días sobre el altar que haya en sus hogares y en mis Refugios Marianos. No importa si depositan en el aceite, la Rosa entera o los pétalos, la cantidad no es necesaria. El aceite será un bálsamo suave que tendrá mi protección para que se unjan con él siempre y los enfermos sientan mis caricias de Madre. Es muy importante pero no sustituye el sacramento de la Unción de enfermos.

Medalla San Benito - SacramentalMedalla Milagrosa - SacramentalLas uvas benditas serán provisión para mis hijos. Usen la medalla conocida como La Milagrosa, aunque es la medalla de nuestros Sagrados Corazones Unidos. Usen la medalla de San Benito, el Escapulario del Carmen y el Escapulario de los Sagrados Corazones que les he dado para estos últimos tiempos, pero que reúne en él, todas las gracias y promesas.

Tengan imágenes y libros Santos, especialmente las Sagradas Escrituras y los mensajes llamados de amor y de conversión que les hemos entregado. 

En vuestras manos el Santo Rosario no debe faltar. Hijo, le he dado a la humanidad numerosos consejos de Madre, utilizadlos bien. Son un canal de gracias, escudos y corazas para que les protejan de las represalias de mi adversario.

Les amo y les bendigo. Obedezcan llamado de amor y conversión. En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo amén. » 

Nuestra Santísima Madre, el Señor Jesús, solo quieren prepararnos, hacernos fuertes para esta batalla que ya estamos viviendo. Los sacramentales serán como un escudo para el espíritu. Serán gracias para nuestro espíritu que nos darán fuerza, fidelidad, perseverancia. Como dice nuestra madre: Es el momento de tomar sus llamados de amor y de conversión, que son la recopilación de sus auténticas revelaciones dadas en el mundo. Es momento de abrir el corazón y cooperar con nuestra Señora para sus planes de amor y de salvación de los hombres. Fiat Fiat amén. 

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